En sus pisadas me fui con ella... una brisa de sal y arena, un olor a buen tiempo me seguia atras como soltandome en segundos la brevedad de lo eterno. Abrir las exclusas, enamorar al tiempo. Ser su don. Partir de la llegada, imaginar incontables partidas y recorrerlas a todas. Hacer todos los caminos solamente para comprobar que partimos del final. Es porque todos llegan allí, acá... Despertar un cuerpo entonces: hacerse carne. Imaginar una distancia todo amontonada sobre ella misma; multiplicada, discordante, entreverada. Desandar solo por placer, solo para sentir y seguir el movimiento. El nudo ya esta allí, acá. Así despierta el cuerpo...
Editorial Macedonio presenta: " Textos inéditos" de: Gulliver
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